EL SENDERO DEL OBRERO
1. - Todo aquel que ha intentado adquirir el conocimiento de la tradición, estudiando las filosofías de los Grandes Maestros: Mahoma, Buda, y Cristo-Jesús, que dejaron una gran herencia de Sabiduría y conocimiento; intelectualmente podemos conocer, pero no llegaremos a tener un conocimiento de la verdad, si primeramente, no logramos conocernos a nosotros mismos.
Esta es una gran verdad, no llegaremos lejos, si no conocemos nuestras reales capacidades para asimilar esas enseñanzas, y estar dispuestos al sacrificio, que la Obra requiere.
El hombre desde los principios, ha buscado su relación con el Creador, ha tratado de conocer sus leyes, y de esa manera vivirlas armónicamente con sus semejantes desde el comienzo de los días, hasta el presente. Cada estudiante trata de conocer, y seguir los estudios de una Escuela de Misterios Menores, para recibir la preparación que es muy necesaria, para seguir con seguridad en el sendero que hemos escogido, y que seguramente nos llevará a la meta propuesta. Hay muchos peligros en las tentaciones que cada uno de nosotros recibirá en su estado probatorio, en este paso, muchos de nosotros nos quedamos atrás, pero algunos siguen adelante realizando la obra que en su corazón albergaron desde el primer día.
La purificación es un elemento básico para cada aspirante a la vida de servicio, la disciplina es muy necesaria para alcanzar la meta espiritual, y por medio de comentarios que nos hacen los Hermanos Mayores ilustrándonos con estas palabras que nos dicen: “Un vaso sucio, no puede contener agua pura”, esto nos guía para tratar de estar en condiciones de servir con pureza en todos nuestros actos. De esta manera llegamos al conocimiento de cuan necesario es conocernos y purificarnos, para seguir con seguridad en el Sendero que nos llevará a una relación más directa, con nuestro Padre Celestial.
Poco a poco en paginas posteriores podremos ir estudiando cada uno de los métodos que nos llevarán al conocimiento de los Mundos Superiores, tarea algo difícil pero no imposible, si nuestro ideal en honesto y puro.
2. - El estudiante de la Filosofía Cristiana debe empezar por conocer los siete Mundos de Dios; de esta manera de esta manera tendrá conocimiento de los vehículos que posee, en cada uno de ellos que son: Mundo Físico, Mundo Etérico, Mundo del Deseo, Mundo del Pensamiento, Mundo del Espíritu de Vida, Mundo del Espíritu Divino y Mundo de Dios,* los cuales ilustrarán la evolución que tienen nuestros vehículos en cada mundo y poder hacer uso de ellos adecuadamente, cuidando muy bien de ellos, como decía nuestro Hermano Mayor San Pablo decía que el cuerpo, es el Templo del Espíritu Santo que mora en el, seleccionando todo lo que es bueno para su nutrición, de esta manera lo conservamos sano, alargando su vida, dándonos la oportunidad de aprovechar nuestra estancia en este día de vida, para avanzar hacia a Dios.
Cada una de las filosofías tiene su método, el Cabalista, del pueblo Místico Judío tiene como base el Árbol de la Vida.* y de el extraen todas sus enseñanzas de los Mundos, y con sus respectivos ejercicios, que los prepararán en su relación con nuestro Dios Creador, aparentemente hay mucha diferencia en las enseñanzas, lo único que cambia es el método de estudios, ya que la verdad es una y las enseñanzas Cristianas vienen de un Judío llamado Jesús.
3. - Desde tiempos inmemorables, se han presentado seres avanzados que han conducido por medio de sus enseñanzas y testimonio a hombres que por su estado evolutivo sentían la necesidad de servir y formar parte de los obreros de la viña. Según algunos libros nos comentan los nombres de estos pioneros fundadores de estas enseñanzas, los nombres de algunos de ellos son:
Juno, valiente marino salvador de hombres esclavos, que fundo grupos de estudio filosófico de gran elevación espiritual llamados Flámenes en el misterioso Dekan.
Numu, Fundador de la Fraternidad Kobda, llamados los hijos de Numu a su muerte.
Abel, que formo parte de la Fraternidad Kobda.
Antulio, Dulce filósofo, fundador de la hermandad de los “Dactilos” en la desaparecida Atlántida, dejando grandes enseñanzas usadas por descendientes de estas grandes Fraternidades.
Melquisedec, rey de Salem, el cual entrega las grandes enseñanzas a Abraham, que lego al pueblo Judío.
Abraham, personaje muy importante para el pueblo Judío, que con la enseñanza recibida de Melquisedec sacerdote rey, la cual hereda al pueblo de Israel.
Moisés, el gran legislador y conductor del pueblo Judío en su salida de Egipto, guiándolos a Palestina.
Jesús, gran Maestro fundador de la filosofía Cristiana, que con su enseñanza y sacrificio, rompió los velos, dando oportunidad de observar los mundos superiores, voy a repetir algunas palabras de Él, en las que nos hace esta observación: “ La palabra de verdad que os doy, es más que mi carne y mi sangre, es como el pan que nutre vuestro cuerpo, y el que no come de este pan y no bebe de este vino, no verá el Reino de Dios”.
De ellos hemos recibido como herencia las enseñanzas basadas en forma de leyes y preceptos que han sido pasados de generación a generación, en forma escrita, y en forma oral, para salvaguardarlas de hombres no preparados para hacer uso de ellas, si quieres tener acceso a las enseñanzas, “Busca pensar lo más bello, lo más noble y lo más bueno en todas las cosas. Y cuando tu hermano, piense diferente, enciérrate dentro de ti mismo y pide a Dios que te libere de todo error”.
4. - Desde hace varios siglos el hombre ha buscado su relación con Dios, y descontento por las enseñanzas que recibía que los encargados de ministrarla, no le daban ese pan para su espíritu, al no encontrarlo busco guías que por su forma de vida demostraban la sabiduría que poseían formando grupos de estudio que los llevaría a una relación más cercana con su Señor.
Años después en algún lugar de Europa, se construyo una logia de muy alta espiritualidad, formada por doce hombres que reunían toda la ciencia de su época, y la Sabiduría de los tiempos pasados; siete de ellos conocían la las corrientes de la evolución Atlante, otros cuatro sobre la Sabiduría Post-Atlante, y un doceavo, que no podía remontarse hacia atrás, pero era el más evolucionado de los doce en cuanto su intelecto, cuyo trabajo era asimilar toda la ciencia de su época, y a principios del siglo XIII, nació el movimiento Rosacruciano y desde entonces, ha sido su trabajo muy intenso el que han desarrollado, porque no han dejado de actuar en la vida espiritual. Esta Orden fue fundada por el Maestro Cristian Rosa-Cruz o Cristian Rosencreutz nacido en 1378 y muerto en 1484 a la edad de 106 años.
Rudolf Steiner, en una de sus conferencias hace un comentario sobre el trabajo de esos doce seres y dice: “ En cuanto a los doce, enteramente compenetrados como estaban en su obra espiritual y con la grandeza del verdadero Cristianismo, se daban clara que la religión predicada por la iglesia, no era sino una simple caricatura del Cristianismo verdadero”. También en la obra Isis sin Velo, encontramos duros comentarios sobre el tema.
En nuestro tiempo a principios del siglo XX, los hermanos Mayores de esta Gran Fraternidad de hombres que han custodiado las enseñanzas de la Filosofía Occidental que tuviera sed de las enseñanzas, dándole el trabajo d diseminarlas por medio de una escuela de Misterios Menores, al cual se le encargo primeramente la edición de un libro, el cual realizado se tituló Concepto Rosacruz del Cosmos, que es el libro de texto para los estudiantes de las enseñanzas Rosacruces y que hasta ahora, lo sigue siendo, realizando después la fundación de esta Escuela el 28 de octubre de 1911, que tiene por nombre The Rosicrucian Felloship con sede, en Oceánside California USA. Escribiendo después, otros libros, compartiendo su conocimiento y experiencia por medio de ellos. Después de su muerte, esta Escuela de Misterios Menores, sigue trabajando, llevando las enseñanzas de la Filosofía Occidental a todos los rincones de la tierra.
El Cristianismo, contiene enseñanzas de nuestro Maestro Cristo Jesús, gran parte de esas enseñanzas, se encuentran en el Gran Libro desde el Génesis hasta el Apocalipsis, en donde la mayor parte de nosotros no vislumbra la esencia real del mensaje contenido; este libro contiene la filosofía esotérica más bella, contenida en la simbología, que desde tiempo atrás los profetas usaron para salvaguardarlas y evitar el mal uso de ellas, aún ellos mismos en sus profecías, por esta razón, se escondió en la simbología y desde entonces se ha dado a conocer por medio de cuentos, parábolas, fábulas y figuras que contienen la sabiduría antigua, donde el estudiante encontrará lo que busca conforme observe y medite sobre lo que se la va presentando, aplicándolo a su vida.
Estas enseñanzas, han sido profanadas y distorsionadas por sacerdotes encargados de guiar a la iglesia por medio de ellas, y cuando la decadencia llega a su clímax, nos son enviados por nuestro Padre Celestial, quienes enderezan el camino que nos conducirá a Él, todos ellos son mal vistos por los grandes jerarcas que sostienen el poder, llegándolos a matar para continuar con el, la historia nos demuestra como los mensajeros de Dios han caído, al tratar de hacer más recto el camino.
Hace dos mil años, nuestro Maestro, al tratar de corregir el desvío de la ley dejada por Moisés el Gran Legislador, que fue dada en el Sinaí a Israel, lo llevo a la muerte de cruz. Y a través de la historia hemos visto como han muerto, quienes se enfrentan a la religión oficial, que en el nombre de Dios, matan a sus semejantes, con tal de conservar ese poder que los ha enfermado, como lo vimos en la santa inquisición y otros medios ilegales a los ojos de Dios. Esta es una responsabilidad que el sacerdocio actual ha profanado
Hagamos lo posible para no caer en esos errores tan lamentables, y todavía pensar que estamos sirviendo a Dios, busquemos siempre practicar el amor inegoísta que nos liberará de esos errores y nos acercará a nuestra meta. |
Transmutación Mental
Entre los magníficos libros y documentos que guarda la Orden Rosacruz en su fondo documental, se encuentra un ejemplar de la primera edición en francés del Kybalion, una de las obras clásicas en el esoterismo.
Reproducimos un capítulo de dicha obra por cuanto reviste un interés especial para los Masones y para cuantos estén interesados en nuestra temática.
«La mente, así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración. La verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte mental.»
EL KYBALION
Como indicamos anteriormente, los hermetistas fueron los verdaderos creadores de la alquimia, de la astrología y de la psicología, habiendo sido Hermes el fundador de esas escuelas de pensamiento. De la astrología ha derivado la astronomía moderna; de la alquimia ha surgido la química, y de la psicología mística la psicología moderna. Mas no debe suponerse que los antiguos fueran unos ignorantes respecto a lo que las escuelas modernas creen de su exclusiva propiedad. Las inscripciones grabadas en las piedras y monumentos de Egipto prueban concluyentemente que los antiguos poseían el más perfecto conocimiento acerca de la astronomía, mostrando la construcción de las mismas pirámides una relación estrechísima entre sus designios y su conocimiento de la ciencia astronómica.
Tampoco debe suponerse que ignoran la química, pues los fragmentos de antiguas escrituras descubiertas muestran que estaban muy familiarizados con las propiedades químicas de los cuerpos. En una palabra, sus teorías respecto a la física han sido posteriormente verificadas y confirmadas por los últimos descubrimientos de la ciencia moderna, sobre todo en lo que se refiere a la constitución de la materia.
Lejos de ignorar los llamados modernos descubrimientos psicológicos, los egipcio estaban muy al corriente de todo ello, especialmente en cierta ramas que ignoran completamente las escuelas modernas, y sobre lodo en «ciencia psíquica», que tanto está confundiendo a los psicólogos de hoy en día, y haciéndoles confesar al fin que «después de todo, bien puede haber algo de cierto en ello». Lo cierto es que, además de la química, astronomía y psicología (esto es, la psicología en su aspecto de función cerebral), Los antiguos poseían un conocimiento trascendental de la astronomía que se llamó alquimia y de psicología trascendental titulada psicología mística. Y no solamente poseían este conocimiento interno sino también el externo, siendo este último el único que conocen los hombres de ciencia modernos. Entre los muchos aspectos tópicos de conocimientos secretos de los hermetistas se encuentra lo que se conoce como «transmutación mental», de la que vamos a tratar en este capítulo.
«Transmutación» es el término generalmente empleado para designar el antiguo arte de transmutar los metales, especialmente los de poco valor, en oro. La palabra «transmutar» significa «cambiar de naturaleza, de substancia, y de forma, convirtiéndose en otra; transformarse en otra cosa» (Webster).
Y de acuerdo con esa definición, «transmutación mental» significa arte de transformar o cambiar los estados, cualidades, forma condiciones mentales, etc., en otros. Así que podéis ver que transmutación mental no es otra cosa que una especie de química mental; y si preferís el término, una forma especial práctica psicología mística.
Mas esto tiene un significado muchísimo mayor de lo que parece a simple vista. La transmutación alquímica en el plano mental es tan importante en sus efectos que de ser conocida sería uno de los estudios más importantes para el hombre. Y esto no es más que el principio. Veamos por qué.
El primero de los siete principios herméticos es el de mentalismo, que afirma que «el TODO es mente, que el universo es mental», lo que significa que la única realidad que se oculta tras todo cuanto existe es mente; y el universo en si mismo es una creación mental, esto es, existe en la mente del TODO. Consideraremos este principio en las sucesivas lecciones, pues ahora vamos a estudiar sus efectos, suponiendo que dicho principio fuera cierto.
Si el universo es de naturaleza mental, entonces la transmutación mental debe ser el arte de cambiar o transformar las condiciones del universo, trátese de la materia, de la energía o de la mente. Así que esa transmutación no es otra cosa que la magia, de la que tanto han hablado los escritores antiguos en sus obras místicas, pero acerca de la cual daban tan pocas instrucciones prácticas. Si todo es mental, entonces la posesión del medio que permita transmutar las condiciones mentales debe hacer del Maestro el dirigente y controlador de las condiciones materiales, así como de las operaciones llamadas mentales.
Es muy cierto que nadie, excepto los alquimistas mentalistas más avanzados, han alcanzado el grado de poder necesario para dominar las condiciones físicas más densas, tales como los elementos de la naturaleza, la producción y cesación de las tempestades, la producción y cesación de terremotos u otros fenómenos físicos de cualquier clase, pero que tales hombres existieron y que existen es una cosa que no duda ningún ocultista, sea de la escuela que sea. Los mejores instructores aseguran a sus estudiantes que los Maestros existen, habiendo aquellos tenido algunas experiencias personales que justificaban su creencia.
Estos Maestros no hacen exhibición pública de sus poderes, sino que, por el contrario, permanecen solitarios para poder así actuar y trabajar mejor en el sendero de la realización. Mencionamos aquí su existencia, meramente para llamar vuestra atención acerca de que sus poderes son enteramente mentales y que operan en el sentido de la más elevada transmutación mental, según el principio del mentalismo de «El Kybalion», que dice: «El Universo es una creación mental».
Mas los estudiantes y hermetistas de los grados inferiores al de Maestro los iniciados e instructores pueden también actuar y obrar libremente en el plano mental. Todo cuanto llamamos «fenómenos psíquicos», «influencia mental», «mentalismo», etc., son transmutación mental, pues existe un principio único, y nada importa el nombre que se dé a los fenómenos que se produzcan.
El que practica la transmutación mental trabaja en ese plano, transformando condiciones y estados mentales en otros, de acuerdo con fórmulas más o menos eficaces. Los varios «tratamientos», «afirmaciones», «autosugestiones», etc., de las escuelas mentalistas no son más que esas mismas fórmulas (muy a menudo imperfectas y empíricas) del arte hermético. La mayoría de los que las practican son unos ignorantes comparados con los antiguos Maestros, porque no poseen el conocimiento fundamental sobre el cual está basada esa operación.
No solamente los estados mentales de uno mismo pueden ser transmutados según los métodos herméticos, sino que también puede hacerse esto con la mentalidad de los demás y, efectivamente, todos sufrimos transformaciones mentales de cualquier índole, inconscientemente, por lo general, pero a veces conscientemente, cuando comprendemos algo acerca de las leyes y los principios que los rigen, y sobre todo cuando los demás ignoran los medios de protegerse a si mismos.
Muchos estudiosos del mentalismo saben que las condiciones, materiales dependen de las mentes de los demás, y pueden ser transmutadas y cambiadas de acuerdo con los deseos de la persona que quiere modificar sus condiciones de vida. Se ha hecho esto tan público hoy en día, que no creemos necesario mencionarlo en detalle, siendo nuestro propósito únicamente mostrar la acción de este principio hermético que se oculta tras todas esas varias formas de operar, buenas o malas, porque la fuerza puede ser empleada en ambas direcciones, de acuerdo con el principio hermético de polaridad.
En esta obra indicaremos los principios básicos en que se funda la transmutación mental, de tal manera que todos los que la estudien puedan comprender las leyes a que obedecen, y poseyendo así la clave maestra sean capaces de abrir las muchas puertas del principio de polaridad.
Procederemos a considerar el primero de los siete principios herméticos, el de mentalismo, en el que se explica y desarrolla el axioma de que el TODO es mental, de que el Universo es una creación mental, según las palabras de «El Kybalion».
Ese principio debe estudiarse cuidadosamente, porque él es, en realidad, la base de toda la Filosofía Hermética y del arte hermético de transmutación mental
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